La igualdad
de oportunidades y derechos para mujeres y hombres
es parte esencial del ideal democrático
de nuestro país y un principio que debe
ser cautelado, promovido y practicado por el
sindicalismo, las instituciones democráticas,
el estado y el Gobierno. La ANEF ha hecho suyo
este desafío y esta impulsando un Plan
Nacional de Igualdad de Oportunidades para las
Mujeres trabajadoras del Sector Público.
¿Quiénes
son las mujeres del sector público
El Estado es un empleador significativo,
que ocupa el 5,7% de la fuerza laboral del país,
de la cual un 2,6% corresponde a la Administración
Central del Estado, entregando un tipo de servicio
específico, que no puede ser homologable
a ningún sector de la economía
nacional. Es único en su labor.
Las mujeres representamos
el 56% de esta fuerza y presencia laboral
Las mujeres son más
de la mitad de los trabajadores en los sectores
Salud -el de mayor tamaño- Educación
y Trabajo. Los hombres son la mayor parte en
el resto de los Ministerios.
De manera general se observa
que las funcionarias se concentran de manera
significativa en el área social (62%)
y los hombres en infraestructura y productiva
(75%), reproduciéndose la ocupación
de puestos según las áreas consideradas
tradicionalmente como "femeninas"
y "masculinas".
Las áreas que ocupan
las mujeres son generalmente menos valoradas
socialmente y de más bajos salarios.
En el Estado esto se expresa por la alta concentración
de mujeres en los grados medios y bajos de cada
escalafón. Aún en Servicios donde
las mujeres son mayoría, salvo excepciones,
son pocas las que ocupan cargos de dirección.
SON SERVICIOS DADOS POR MUJERES Y MANEJADOS
POR HOMBRES. En las plantas profesionales y
técnicos, que requieren mayor preparación
y más responsabilidad, las mujeres superan
con creces a los varones: Son el 61.7% de los
profesionales - Son el 84.8% de los Técnicos
- Son el 63% de los Administrativos. Sin embargo
solo el 2,5% están en la Planta Directivos
Profesionales.
La responsabilidad, prestigio y remuneración
de los funcionarios la determinan los grados.
El 70% de los hombres se concentra
en los primeros 7 grados. Hasta el año
96, en el grado 1 las mujeres sólo representaban
el 11% - en el grado 2 el 4.8% -en el grado
3 el 7%- en el grado 4 el 18,7% - en el grado
5 el 19.7 Con el Gobierno del Presidente Lagos
se ha aumentado el número de mujeres
en los primeros grados políticos, pero
en el grueso sigue más menos la misma
proporción.
Esta direrencia de ubicación
entre hombres y mujeres se refleja en los salarios.
La concentración de las mujeres en los
grados más bajos hace que su salario
promedio sea inferior al de los hombres; gana
en promedio un 30% menos que los varones y la
brecha va aumentando con la edad y la especialización.
Las diferencias mayores se
dan en las plantas profesionales y directivos
donde las mujeres gana en promedio 71.1% y el
76.7% respectivamente de lo que gana los hombres.
Las diferencias menores se registran en las
plantas administrativas donde las mujeres ganan
en promedio el 97.7% del salario de los hombres.
DEFINITIVAMENTE EN EL ESTADO EL SALARIO FEMENINO
ES MAS BAJO.
Existen una serie de situaciones
derivadas de los roles tradicionalmente adjudicados
a las mujeres que influyen y limitan su acceso
igualitario a mejores oportunidades laborales.
Las más recurrentes tienen que ver con
los "roles domésticos". Las
mujeres corren todo el día para poder
cumplir con el horario, las tareas de la casa
y el trabajo. Se ven tensionadas por las responsabilidades
del hogar que recaen exclusivamente en ellas.
Trabajan con la casa a cuestas.
La doble jornada influye negativamente
en su carrera funcionaria, desde su ingreso
al servicio, en los procesos de selección,
en sus posibilidades de capacitación,
en asumir cargos de mayor responsabilidad, en
su participación en las organizaciones
gremiales. Constantemente tienen que esforzarse
más que los varones para que se reconozca
su capacidad. El desempeño de las mujeres
es seriamente afectado por los roles tan demandantes
como los domésticos y por los prejuicios
que operan en los servicios (licencias médicas,
abandono laboral por temas familiares, etc.)
todo esto se refleja drásticamente en
las calificaciones de las mujeres y en sus posibilidades
de ascensos.
En síntesis
Las mujeres son la mayoría
de los funcionarios públicos, tiene más
altos niveles de calificación que los
varones.
Se concentran en los niveles
medios con representación deficitaria
en los niveles altos y de toma de decisiones.
La fuerza laboral femenina
es más joven que la masculina.
La discriminación salarial
replica el fenómeno nacional. Donde a
mayor calificación y experiencia, menos
salario para la mujer.
Las mujeres expresan mayor
estabilidad y permanencia en el sector público.
La doble jornada laboral y
doméstica obstaculiza su carrera funcionaria,
limita su participación, provoca estrés
y tensiones, e impide su realización
profesional.
Propuesta para la acción
La ANEF ha logrado incorporar
en las negociaciones del Sector Público
la necesidad de realizar un Plan de Igualdad
de Oportunidades para las mujeres trabajadoras
fiscales, el cual debiera implementarse este
año.
En las medidas más inmediatas
está el favorecer a Mujeres y Hombres
Jefes de Hogar de Grados Inferiores con Mayores
Porcentajes en aguinaldos, bonos de solidaridad
y de escolaridad.
Fiscalizar el Cumplimiento de las normas de
protección a la Maternidad y sancionar
en aquellos casos en que se producen violaciones
a estos derechos.
Realización de Clubes
escolares para el cuidado de los niños
que están en edad preescolar y que no
cuentan con lugares de protección durante
las horas de trabajo de sus madres y padres.
Además por parte de ANEF se busca incorporar
en las políticas de Recursos humanos
y de personal de cada Ministerio medidas y acciones
de igualdad de oportunidades para sus funcionarias
y funcionarios que contemplen:
Revisión del sistema
de Selección de Personal, que sea explícitamente
abierto a hombres y mujeres.
Medidas para equilibrar la
proporción de mujeres en los puestos
de decisión.
Generar nuevas formas de capacitación
en horas de trabajo con sistemas de recuperación
horaria viables para las mujeres.
Revisar los Sistemas Salariales
y tomar medidas para igualar los promedios de
remuneraciones entre mujeres y hombres.
Elaborar y mantener un Sistema
de Información sobre personal por sexo
que permita evaluar los avances y logros.
Revisar el Estatuto Administrativo,
para identificar los mecanismos que estancan
la carrera funcionaria de las mujeres e incorporar
soluciones que garanticen la No Discriminación,
considerando las cargas que les imponen los
roles asignados.
Hacer un especial esfuerzo
por crear un sistema eficaz de sala cuna y cuidado
infantil que termine con los "niños
funcionarios" y que saque de los hombros
de las mujeres su responsabilidad exclusiva
frente a los hijos. |